Presión “racial” del campesinado, presión de clase de los pueblos de color
( Extraído )
(«El proletario»; N° 37; Enero de 2026 )
[…]
« b) Sobre la cuestión nacional y colonial
En nuestro articulo Oriente hemos recordado lo que decían las tesis nacionales y coloniales del II Congreso. Lenín hizo un breve discurso para justificar la sustitución de la expresión movimientos democrático-burgueses por la de movimientos nacional-revolucionarios en los países atrasados. La segunda de estas expresiones designaba una insurrección indígena armada contra los ocupantes imperialistas blancos, mientras que la primera podía sugerir un bloque legalitario con fracciones de la burguesía local, imitando el parlamentarismo occidental. Toda la construcción de Lenín reposaba sobre un hecho de un peso histórico innegable, que hoy adquiere tanto más relieve cuanto que debido al derrotismo de los stalinistas los movimientos en las colonias y las semicolonías dan al imperialismo occidental más que hacer que los de los proletarios de las metrópolis, y también debido a que regímenes terriblemente estáticos, como las teocracias y los Estados con base rural de Oriente, están hundiéndose en un estallido de guerras civiles.
El comunista hindú Roy presentó tesis suplementarias aceptadas por Lenín. La sexta de esas tesis, incontestable desde el punto de vista marxista, decía:
“Es indudable que el imperialismo extranjero que pesa sobre los pueblos de Oriente trabó su desarrollo económico y social y les impidió alcanzar el grado de desarrollo alcanzado en Europa y en América.
Gracias a la política imperialista que obstaculiza el desarrollo industrial de las colonias, hace apenas poco tiempo que ha comenzado a existir el proletariado indígena. La industria doméstica diseminada local tuvo que ceder su lugar a la industria concentrada de los países imperialistas. Así, la enorme mayoría de la población fue constreñida al trabajo agrícola, que produce las materias primas para el extranjero.
Por otra parte, se asiste a una muy rápida concentración de la propiedad de la tierra en las manos de los terratenientes, de los capitalistas y del Estado, lo que contribuye a acrecentar el número de los campesinos sin tierra (citamos este pasaje para mostrar sobre todo el vínculo existente entre cuestión agraria y cuestión nacional y colonial). La enorme mayoría de la población de esas colonias sufre una opresión terrible.
A consecuencia de esta política, el espíritu de revuelta permanece latente en las masas populares y sólo se expresa en las capas poco numerosas de las clases medias cultivadas (no olvidemos que el que nos habla es un hindú y que, al igual que los chinos, tiene tras de sí más milenios de «civilización» y de «cultura» que los que Europa puede ofrecer a América.)
La dominación extranjera traba constantemente el libre desarrollo de la vida social. Por ello, el primer paso de la revolución debe ser la eliminación de esta dominación extranjera. Por tanto, sostener la lucha por el derrocamiento de la dominación extranjera en las colonias no significa adherirse a las aspiraciones nacionales de la burguesía indígena, sino allanar la vía de la emancipación al proletariado de las colonias”.
In 1920 el cuadro ya era resplandeciente. Pero hoy, la situación reinante en una gran parte de África y Asia ha alcanzado el paroxismo de la tensión. No será justamente una mueca de intelectual despreciativo lo que permitirá ignorar a fuerzas en movimiento de tan formidable potencia.»
"El programa comunista" n° 36, Octubre-Diciembre de 1980, pp. 26-27 ; "il programma comunista", nº 14, 23.7-24.8 / 1953
Partido Comunista Internacional
Il comunista - le prolétaire - el proletario - proletarian - programme communiste - el programa comunista - Communist Program
www.pcint.org