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Terremotos en Venezuela:

No es la fatalidad la que hay que incriminar, sino al capitalismo y el Estado burgués

 

 

En la tarde del miércoles 25 de junio, a las 18h04, dos terremotos, a menos  de un minuto de intervalo, sacudieron la  zona centro-norte de Venezuela. Su epicentro tuvo lugar en la localidad de Morón a 168 kilómetros, al oeste de Caracas que, junto con la Guaira, fueron los lugares que sufrieron más daños y destrucción en toda Venezuela. Al momento en que escribimos la cifra de los terremotos es de más de 1900 muertos, cifra que evidentemente a medida que pasa el tiempo incrementa su monto cuyo número real se calcula probablemente en decenas de miles de víctimas: según la ONU hay 50 mil desaparecidos. Por su parte la NASA, según sus observaciones satélites ha estimado que más 50 mil edificios habrían sido destruidos o severamente dañados.

En 2019, una geógrafa venezolana, Virginia Jiménez Díaz, advertía en una entrevista a “El Pais” de España (1) que esta ciudad, [La Guaira, ndr] estaba en la misma situación de riesgo que hace dos décadas (2): “Los desastres los construimos todos los días” (3) (...) “Esto ocurre porque la institución es débil, [léase: corrupción]. (...) “La construcción de la vulnerabilidad tiene mucho que ver con la ineficiencia del Estado” [léase: otra vez corrupción e incompetencia]. En el capitalismo, todas estas tragedias anuncian su aparición mucho antes de que ocurran.

Después del terremoto de Caracas en 1967, las normas de construcción antisísmicas fueron establecidas de manera muy estricta, sin embargo faltaba que fueran respetadas, lo que aumenta los costos para la construcción de estas estructuras cada vez más altas y complejas. También, después del “deslave”, numerosas viviendas a destinación, esencialmente de la  población proletaria, fueron construidas. Eran de mala calidad y construidas en terrenos frágiles, incluso sobre aquellos que fueron devastados por las intensas lluvias de aquella época. Estos desmanes se traducen hoy en cientos de miles de víctimas entre heridos, muertos, gente en la calle y sin donde caerse muerta. ¡Fueron viviendas criminalmente mal hechas y mal concebidas. hecho que solo se hizo posible disminuyendo los costos de producción tanto de empresas privadas como de organismos públicos! ¡Fueron crímenes cometidos bajo las leyes capitalistas, bajo la ortodoxia y criterio del dinero!

Luego de la catástrofe, los organismos del Estado consagrados a las tragedias de este tipo, eran  desesperadamente insuficientes; en muchos lugares sus habitantes al pie de los edificios derrumbados esperaban cruelmente las herramientas y el personal para comenzar a excavar y tratar de salvar el mayor número de gente atrapada entre los escombros de donde a veces se oían voces de personas pidiendo ayuda. En muchos lugares los habitantes trataban de hacer lo imposible pero sin medios adecuados... realizando a mano pelada lo que en realidad necesitaba de medios técnicos y maquinarias adecuadas para estos casos. Otros se dedicaron a saquear farmacias y comercios diversos para paliar la situación que se volvía terriblemente caótica a medida que pasaba el tiempo y las autoridades, que no daban señal de existir, no se acercaban a las zonas siniestradas.

 Incapaz de ayudar a las víctimas que expresaban claramente necesidades urgentes, el gobierno decidió “militarizar” la zona de la Guaira, y otros sitios. Policías y militares solo miraban atentos a aquellos que pudiesen utilizar los derrumbes para robar las posesiones de los difuntos, nada de agarrar un pico y una pala para ayudar a los sobrevivientes a buscar sus familiares desaparecidos, sepultados bajos las ruinas: demostración suplementaria de que el Estado burgués, incluso “bolivariano”, que mantiene a los proletarios en una situación de supervivencia precaria, y cuya política ha provocado la huida en masa de más de siete millones de venezolanos, entre proletarios y clases medias bajas, artesanos, pequeños empresarios, los llamados emprendedores, etc. incluso en el mismo momento en que se vende de manera descarada a los intereses estadounidenses (4) ¡se encuentra todavía más motivado por la defensa del orden capitalista que por la vida de la población!

En estas casi tres décadas de gobierno chavista, aparte de las apariencias y la propaganda que muchos reputados intelectuales de izquierda le otorgaron, de gobiernos como el de China, que creyó y prestó ingentes cantidades de dinero, este nunca organizó proyectos y movimientos reales de defensa contra las catástrofes llamadas naturales, sino que por el contrario permitió, por ejemplo, violentas expediciones hacia el norte del amazonas, utilizando medios técnicos de altísimo incremento para extraer todo tipo de minerales incluyendo el coltán, oro, tierras raras, hierro, bauxita; hiriendo en el corazón a una naturaleza virgen que pudiese ser explotada sin crear mayores desequilibrios entre el hombre y la naturaleza, entre la sociedad y el medio ambiente, como  no ocurre hoy...

Después de inundaciones catastróficas en España, escribíamos: «La clase proletaria, padece el mundo burgués, tanto en las catástrofes como en la paz cotidiana, tanto en las riadas como en el trabajo, donde aporta miles y miles de muertos cada año para sacar la producción adelante. Pero por el mismo motivo, porque está en el centro del mundo capitalista, porque tiene la producción de toda la riqueza social en sus manos, porque constituye la mayor parte de la población en todos los países, puede deshacerse de la clase burguesa y aniquilar su mundo, abriendo la puerta a un futuro donde la verdadera abundancia, el verdadero equilibrio del ser humano en tanto ser natural con el medio, llegue por fin. Ése es, sin duda, el futuro, ésa es la verdadera fuerza (hoy sólo potencia, mañana real) de la clase proletaria. Pero para alcanzar ese futuro, para mostrar su verdadera fuerza, debe retornar al terreno de la lucha de clase, debe combatir contra las clases enemigas, tanto en lo que se refiere a la defensa de sus intereses inmediatos, los relacionados con la supervivencia más elemental, como en el enfrentamiento político general contra el dominio político y social de la burguesía» (5)

 

¡Mañana, los proletarios revolucionarios vengarán a todas sus víctimas derrocando el Estado burgués e instaurando su poder dictatorial para arrancar de raíz el capitalismo asesino!

 


 

(1) https://elpais.com/chile/2026-06-26/por-que-se-han-derrumbado-tantos-edificios-en-el-terremoto-de-venezuela-el-duro-aprendizaje-de-chile.html

(2) Hace dos décadas se produjo el deslave que fue un inmenso aluvión: mezcla de agua y barro desprendida de las cimas de las montañas aledañas a la ciudad portuaria, luego de dos semanas de lluvias ininterrumpidas, que sepultó miles de viviendas y sus habitantes. Tragedia inhabitual y desconocida ocurrida en  la Guaira en 1999.

(3) Se refiere a la construcción desordenada de favelas y ranchos al estilo de Río de Janeiro, lo que implica todo tipo de improvisación, ignorancia y poco respeto por la ingeniería, etc.

(4) Trump declaró el 25/6 en su red social Truth Social que los EE.UU. iban a ayudarar a sus “nuevos grandes amigos”, al mismo tiempo que bloqueaba el nuevo intento de entrada a Venezuela Maria Corina Machado, ganadora del premio nobel de la paz y líder  pro-estadounidense tradicional de la oposición venezolana, por lo visto ya no es tan “grande amiga” como el gobierno bolivariano de Dele Rodríguez: Esto da a los RE. UY. lo que quieren, al tiempo que mantiene el orden burgués...

(5) «El único responsable del catastrófico aluvión en el Levante es el capitalismo», procinto, 30/10/2024

 

3 de julio de 2026

 

 

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